El oasis parece un espejismo: destaca en medio del desierto por su exuberante vegetación, como una isla feliz. En realidad, este delicado ecosistema necesita que el hombre no desaparezca y puede ser un ejemplo de cómo la acción humana puede tener a veces efectos positivos sobre el medio ambiente. Todos sabemos lo que es un oasis: una zona rodeada de desierto donde la vegetación crece exuberante gracias a la presencia del agua. Lo que mucha gente no sabe es cómo se forma el oasis y lo que podemos encontrar dentro de esta isla natural.

Cómo se forman los oasis

La mayoría de los oasis nacen gracias a la presencia de un manantial , que se forma cuando una capa freática se encuentra con una depresión en el suelo. La capa de arena impregnada de agua se eleva a la superficie, creando un manantial. Es de esto que todo lo demás se origina, pero hoy en día si los oasis son tan exuberantes es gracias a la acción del hombre. Estamos hablando de un verdadero ecosistema, en el que la agricultura desempeña un papel fundamental, así como las obras hidráulicas. Muchas de estas islas naturales en el desierto corren el peligro de desaparecer sin ningún cuidado especial, de hundirse bajo las tormentas de arena o de secarse, como está ocurriendo en Huacachina. Este maravilloso oasis en el desierto está cada vez más en peligro.

La agricultura y la vida en los oasis

Dentro del oasis podemos encontrar asentamientos humanos: verdaderas ciudades en miniatura cuyos habitantes pretenden mantener vivo el delicado ecosistema de esta isla en el desierto. Los cultivos se concentran en palmeras datileras, hortalizas como pimientos, calabacines y berenjenas y plantas frutales como albaricoques, higos, naranjas y granadas. El espacio y sobre todo el agua disponible son siempre limitados, por lo que los cultivos se cultivan en capas, para preservar el suelo de la luz solar. Los carovas que cruzan el desierto a menudo visitan los oasis para conseguir comida y agua y por esta razón su importancia también está ligada a las rutas comerciales y a la política.

El oasis de Huacachina: la isla feliz que está desapareciendo

Como dijimos, los oasis son un ecosistema muy delicado que debe ser preservado porque corre el riesgo de desaparecer. Un ejemplo es el pueblo de Huacachina, Perú , que durante varios años ha sido un destino turístico privilegiado por su belleza. Ahora este maravilloso oasis está siendo puesto a prueba debido a la falta de agua: se está literalmente secando. Por el momento la población local sólo puede mantenerla viva gracias a un manantial que se encuentra alrededor de la ciudad , porque el principal casi ha desaparecido. Con los medios modernos a nuestra disposición somos por lo tanto capaces de hacer algo, ciertamente, pero también en este caso el mensaje de la naturaleza es claro. Otro ecosistema está a punto de desaparecer y el hombre también tiene una responsabilidad en ello.

También podría interesarte...

  • El lago Aral se ha convertido en un desierto: así es como el hombre destruye el medio ambiente
  • Las aguas subterráneas: el acuífero con mayor riesgo de contaminación
  • La fantástica diversidad ambiental y de vida silvestre de Chile, un país por descubrir
0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *