El perro lobo checoslovaco es un animal de tamaño medio a grande, que se parece increíblemente al lobo tanto en apariencia como en comportamiento.

Historia y orígenes

El perro lobo checoslovaco es un perro que pertenece a la categoría de Bovares y Pastores. Es una raza reciente, ya que es el resultado de un experimento en 1955. La idea era constituir el cruce perfecto entre el perro y el lobo: un carácter y temperamento del perro pastor alemán, pero con la fuerza física y la resistencia del lobo.

El lobo checoslovaco nació después de innumerables intentos y fue reconocido como raza en 1989, clasificado en el grupo 1 de la sección 1. Estos perros son fuertes y físicamente sanos y tienen una excelente inteligencia y capacidad de entrenamiento. Precisamente por esta razón este perro es utilizado por la protección civil para el rescate de la montaña.

Ambiente ideal

Al lobo checoslovaco no le gusta la soledad, así que aunque le gusten los espacios abiertos no dudará en quedarse en casa con su manada humana. La característica más marcada de la raza es la voluntad de compartir su vida con su manada. Quiere sentirse parte de ello, no le gusta la soledad. El lobo checoslovaco necesita mucha atención y tiempo. Por eso intenta por todos los medios escapar si deja demasiado tiempo a solas. Lo mejor es acostumbrarlo a pasar tiempo sin ti desde una edad temprana. El lobo checoslovaco está bien en el apartamento y en el jardín. Lo importante es que si está encerrado en casa, tienes que darte cuenta de que podrías desahogarte haciendo algún daño .

Si, por otro lado, tiene un espacio abierto, el daño es más limitado porque puede ventilar su energía de otras maneras. Este perro es un muy buen amigo de cuatro patas para la casa, también perfecto para un ambiente familiar con niños. Sin embargo, siempre es aconsejable acostumbrar al perro a los niños poco a poco, para que se vuelva amigable y cariñoso y no los vea como antagonistas.

Hay varios episodios en los que hemos visto a este perro protagonista de los problemas humanos, pero como los pit bulls, los rottweilers y los Dobermans, no debes hacer de toda la hierba un bulto. Estos son perros desafiantes, no tan dóciles como un pequeño perro de compañía, pero ciertamente no son malos. Los que educan a un lobo checoslovaco deben tener pulso y habilidad , o ser ayudados por educadores de perros. El lobo, sin embargo, no es ni agresivo ni dominante por naturaleza.

Carácter del lobo checoslovaco

Al lobo checoslovaco no le gusta estar solo , por lo que debe ser educado y hacer hincapié en su comportamiento en nuestra ausencia en casa. Debe ser educado para no destruirlo sustancialmente sólo una vez. Lo mejor es proporcionarle distracciones con las que jugar, y mantener a salvo cualquier objeto frágil. El balcón puede no ser el lugar adecuado, de hecho el lobo es un muy buen saltador. No dudará en saltar incluso desde alturas considerables para intentar seguirnos. El Lobo Checoslovaco tiene un gran temperamento, es vivaz, activo, fiel y respetuoso . Establece fuertes lazos con su maestro. Es muy valiente y está listo para intervenir cuando sea necesario.

El carácter de este perro es un poco complejo: es muy sensible, pero al mismo tiempo dominante. Es seductor y encantador, pero su educación requiere compromiso, perseverancia y experiencia. Lo importante es que entienda quién está a cargo. Por lo tanto, debe ser entrenado con paciencia, sí, pero siempre con firmeza y decisión (lo que no significa violencia). Tiene un gran sentido de la manada (como los lobos), así que debes convertirte en el líder de la manada humana.

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