El jazmín es una planta de la familia de las Oleáceas . Su nombre proviene de la lengua persa, donde la planta crece naturalmente exuberante y fragante. La planta es famosa por su delicioso aroma, una esencia también muy utilizada en el mundo de los perfumes.

¿Qué planta es el jazmín?

El jazmín es una planta famosa, conocida por sus hermosas flores blancas y amarillas, muy fragantes. Esta planta incluye unas 200 especies. Puede ser arbustivo o trepador, alcanzando hasta 15 metros de altura. Las hojas de la planta varían según la especie, mientras que las flores tienen siempre forma de estrella, con un largo túbulo en la base. Los colores son diferentes: son rosados y rojos, pero los colores más comunes son el blanco y el amarillo.

Ambiente ideal

Los jazmines son muy fáciles de cultivar porque en principio son plantas muy resistentes. En el jardín se pueden mantener tranquilos si las temperaturas en invierno no son demasiado frías. Si el clima se enfría es una buena idea proteger la planta con tela no tejida, teniendo cuidado de cubrir la base de la planta con follaje o similar, para evitar que la base se congele. El jazmín encuentra su ambiente ideal cuando se expone a pleno sol: en estas condiciones la planta florecerá abundantemente. El jazmín puede ser usado, trepando, en arcos y redes de borde. Los arbustos pueden ser insertados en espacios verdes, como acompañamiento de otros arbustos perennes.

Suelo

A las plantas de jazmín les encanta el suelo suelto, bien drenado y neutral. El suelo es bueno por lo tanto para ser mezclado con grava, al menos para el 30%. Si se cultiva la planta en macetas, hay que tener cuidado de elegir las variedades que permanecen más pequeñas, como Odoratissimum, Sambac, Polyanthum . En el caso de las especies más delicadas, es posible mover la planta en el invernadero o en casa durante el invierno. También en este caso el suelo debe ser una mezcla de tierra y grava o arcilla expandida. Las macetas deben ser de al menos 30 cm de ancho y más profundas.

Irrigación y estiércol

El jazmín es una planta poco exigente. Por esta razón es suficiente regar la planta sólo una vez por semana durante los dos primeros años de la plantación y, después de este tiempo, puede considerarse casi autónoma. Será suficiente para irrigarlo cuando haya mucha sequía.

Si la planta está en macetas, el riego debe hacerse más frecuentemente, especialmente en climas tórridos. La planta florecerá mejor y más si ha sido bien fertilizada. Lo ideal es añadir fertilizante orgánico condimentado a principios de la primavera. Luego continúe fertilizando la planta, cada 10 días más o menos, con más fertilizante líquido de alto contenido en potasio, de abril a junio. Las flores pueden ser más o menos tempranas, dependiendo de la especie.

Cuidado de las plantas

Los jazmines son plantas resistentes, por lo que sufren pocos ataques de plagas y enfermedades. Sin embargo, pueden ser atacados por áfidos y plagas de plantas. Éstos deben ser eliminados con los insecticidas adecuados, los ideales son los de contacto e ingestión.

La planta no requiere ninguna intervención particular, ni siquiera la poda. Lo ideal sigue siendo podar la planta en primavera, pero sólo para ajustar su tamaño si es necesario. No les gusta ser demasiado pequeños por naturaleza. Las ramas viejas y secas deben ser cortadas en la base. Para estimular una mayor floración, corte las ramas a la altura del último brote floral inmediatamente después de la floración. Debido a su naturaleza antipotencial, es aconsejable seleccionar la variedad de jazmín adecuada para el espacio disponible.

Reproducción de la planta

Para hacer la reproducción de la planta, es mucho más claro dar instrucciones con un video.

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