Durante un seminario en Grenoble, expertos e investigadores franceses sintetizaron conocimiento sobre los combustibles vegetales que se suelen llamar agrocombustibles.

En los últimos años, los principales países occidentales han emprendido planes ambiciosos para el desarrollo de agrocombustibles. Por tanto, se habla mucho de la industria brasileña, ya que es cierto que Brasil es pionero en esta área, ya que las primeras investigaciones relativas a la producción de etanol se remontan al 1925 en este país.

Interés ecológico limitado …

Sin embargo, los numerosos estudios realizados los agrocombustibles suelen demostrar que su interés ecológico es limitado. Así, volviendo al Brasil, cada litro de etanol producido genera de 12 a 13 litros de vinaza, una sustancia que se puede utilizar como fertilizante, pero altamente contaminante para las aguas subterráneas y las vías fluviales.

Del mismo modo, como la colza no absorbe bien los fertilizantes nitrogenados, su desarrollo en el cultivo de energía corre el riesgo de provocar un aumento de la contaminación del agua. Además, debido a la pobre combustión, ciertos agrocombustibles podrían provocar un aumento de las emisiones de contaminantes atmosféricos, como el óxido nitroso.

… junto con un problema político

Pero, aparte de estos graves riesgos ecológicos, aparece un problema aún más espinoso, ya que es político. De hecho, es el modelo de producción que se está criticando. Hay que recordar que el monocultivo es practicado por las grandes empresas agrícolas que pretenden sobre todo maximizar sus propios beneficios mediante las exportaciones, sin preocuparse por la biodiversidad que, al contrario, preserva una agricultura familiar diversificada que proporciona más puestos de trabajo.

Además, la deforestación y la competencia con los cultivos alimentarios también pueden perjudicar a los más pobres, lo que hace aumentar los precios de los alimentos. Por otra parte, según el economista Ignacy Sachs, El uso de la biomasa podría proporcionar puestos de trabajo a los agricultores del sur si se supervisara estrictamente este desarrollo.

Una de las conclusiones clave de este seminario fue observar la debilidad de las herramientas de evaluación ambiental, social y económica, que conduce a los políticos a tomar decisiones desinformadas. Cabe señalar que los estudios realizados por la OCDE, la ONU y la FAO, en particular, a menudo muestran gigantescas diferencias en los resultados, incluso si la gran mayoría de estos informes siguen siendo críticos en cuanto al interés ecológico de los agrocombustibles.

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