Durante todo el año, los departamentos de frutas y verduras de los supermercados, encontramos productos «fuera de temporada» y acabamos encontrando la normalidad de comer fresas durante todo el año, por ejemplo. Estas fresas, hablemos!

La mayoría de fresas «fuera de temporada» que consumimos en Francia son frutas del sur de España. Mucho más grandes que las fresas francesas, se suelen llamar: fresas-tomates. Este nombre no es robo, no sólo por su tamaño, sino también por su gusto. Qué gusto? Ninguno o muy poco y, en todo caso, ni un gusto de buenas fresas, dulces y que se deshacen en boca. En cuanto a su color, el nombre de tomate es igual de merecido porque es un degradado del rojo al fondo de la fruta en el blanco a media altura ya veces incluso verde cerca de la cola.

El aspecto y el sabor ya no son muy atractivos, pero, además, sabemos que han recorrido miles de kilómetros en camión para llegar desde el sur de España hasta nuestra casa, Nos imaginamos los gases de escape que han contaminado el planeta. Añadamos a ello su modo de cultivo: en Andalucía las plantaciones de estas fresas cubren aproximadamente 6.000 hectáreas, una parte de las cuales se ha tomado de un parque nacional supuestamente para proteger la naturaleza de esta zona, lo sorprendente si n ‘hay, pero sobre el todo el mundo hace la vista gorda a las cuestiones de beneficio.

Finalmente, de nuevo por razones de rentabilidad, cada año se instalan nuevas plantas de fresa. De dónde provienen estas plantas? Una tierra artificial para un lado y una nevera para mantenerlos a la espera de la siembra, por otra parte, ya que activan su inicio de producción. Y cuando se trata de plantar plantas de fresa para producirlas, el término «planta» vuelve a ser un eufemismo. El territorio de esta zona española es arenoso y es rico en una intensa microfauna. esto el suelo no permite cultivar fresas en las mejores condiciones para los cultivadores. Así pues, «desinfectan» estas superficies rociándolas con venenos verdaderas que lo destruyen todo. Después, los inundan con fertilizantes químicos, los cubren con películas de plástico negro para calentar aún más al sol y evitar un mayor crecimiento de la vegetación. Finalmente, plantan las plantas que se producirán durante un año y serán arrastradas por ser sustituidas por otras al año siguiente después de haber «preparado» de nuevo el suelo.

Último detalle: los empleados de estas plantaciones, que a menudo trabajan de origen marroquí o más generalmente africano, trabajan y viven en condiciones más cercanas a las de los esclavos de antes de plantaciones de caña de azúcar, sólo el mínimo necesario para el respeto humano.

Así que la fresa española fuera de temporada, le vuelve a intentar! Bien, buen appétit!

sino, comer fresas francesas a la temporada de fresas y disfrutará mucho más (y también su cartera) si vaya a recogerlas al productor.

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