energia

Distingamos entre energía final y energía primaria. Entendemos por energía final a la energía tal y como se usa en los puntos de consumo, por ejemplo, la electricidad o el calor del horno que utilizamos en casa. La energía primaria es la contenida en los combustibles, antes de pasar por los procesos de transformación a energía final.

Para que la energía esté dispuesta para el consumo, son necesarias sucesivas operaciones de transformación y trasporte, desde el yacimiento a la planta de transformación y, por útlimo, al consumidor final. En cada una de las operaciones se producen pérdidas.

Así, considerando todas las pérdidas, para cada unidad energética de electricidad que consumimos en casa son necesarias unas 3 unidades energéticas de combustibles fósil en las centrales térmicas.

En el caso del gas natural ha sido necesario extraerlo de su yacimiento, transportarlo por gasoconductos o barcos y finalmente distribuirlo a baja presión a los puntos de consumo.

El petróleo, asimismo, hay que extraerlo, transportarlo a las refinerías a través de oleoductos o buques de carga, transformarlo en productos finales aptos para el consumo, gasolina, gasóleo, etc., y posteriormente, distribuir estos productos finales a los puntos de consumo.

0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *