Hoy en día sabemos mucho sobre los daños a la salud causados ​​por las partículas finas, sobre todo enfermedades enfermedades respiratorias y cardiovasculares. Las principales fuentes de estas partículas en suspensión son: tráfico rodado (vehículos diesel, actividades industriales, calefacción de leña, centrales eléctricas de carbón, etc.) Las condiciones meteorológicas influyen en la dispersión de estos contaminantes atmosféricos y generan picos de contaminación.

Pero este año, un estudio chino demostró su exposición crónica contaminación del aire también puede ser perjudicial para nuestro cerebro y nuestra inteligencia.

Un equipo de investigadores chinos ha analizado el vínculo entre la exposición crónica a contaminación del aire y el rendimiento cognitivo de las personas y encontraron que respirar aire contaminado es el equivalente a perder un curso escolar.

Los investigadores distribuyeron pruebas de lenguaje y matemáticas a más de 20.000 personas en 162 pueblos chinos diferentes y luego compararon los resultados con los niveles de dióxido de azufre y dióxido de nitrógeno en la atmósfera en diferentes lugares.

La contaminación atmosférica es el enemigo del cerebro

Las partículas finas disminuyen nuestras capacidades cognitivas

El resultado mostró que la exposición continúa partículas finas disminuyen las capacidades cognitivas, especialmente en hombres menos educados, más grandes (mayores de 64 años) y que pasan más tiempo al aire libre.

Los resultados se pueden ver a nivel mundial para que el 80% de la población mundial respira demasiada contaminación.

Hasta ahora, sólo se ha demostrado que el archivo contaminación del aire puede aumentar el riesgo de cáncer, enfermedades neurodegenerativas (enfermedad de Alzheimer, Parkinson), enfermedades inflamatorias y respiratorias como el asma. Además, aumenta la tasa de mortalidad de las personas con enfermedades mentales y puede ser la causa de enfermedades psicológicas en los niños.

Parece que el contaminantes atmosféricos son nocivos e influyen directamente en la química del cerebro. De hecho, las toxinas se transportan al sistema neuronal en pequeñas transferencias. Y la consecuencia es un impacto psicológico real.

Finalmente, según los autores de la investigación, la contaminación podría representar la causa declive cognitivo de la población. Por lo tanto, los gobiernos deberían empezar a priorizar la reducción del contaminación del aire.

el contaminación del aire , No sólo es responsable del deterioro cognitivo, sino que también tiene graves consecuencias. A nivel mundial, 9 de cada 10 personas respiranAire contaminado.

A nivel mundial, cada año mueren 7 millones de personas contaminación del aire. Los científicos se dirigen a los gobiernos: «Debemos tomar medidas concretas para cambiar la situación. La economía se beneficiará porque el capital humano es uno de los motores más importantes de crecimiento y desarrollo de un país «.

Cómo mejorar nuestras capacidades cognitivas?

Nuestro desarrollo cerebral se ve afectado por un entorno más ecológico. Investigaciones científicas recientes demuestran que vivir en medio de la naturaleza y los árboles aporta sorprendentes beneficios en nuestra mente y contribuye al desarrollo de las capacidades cognitivas de los niños.

Para nosotros, el color verde se parece al color de la naturaleza. Un lugar donde la vida encuentra su equilibrio y su salud: siempre hemos sabido, aunque no sea consciente, que este color merece una gran potencialidad. La necesidad de armonía, por ejemplo, es vivir en un lugar tranquilo, rodeado de naturaleza y vegetación.
Hoy tenemos confirmación científica: vivir rodeado de árboles y naturaleza aporta beneficios inesperados en nuestro cerebro. Algo que va más allá del efecto placebo y que nos afecta desde nuestra infancia.

Los beneficios de la naturaleza en nuestro cerebro

La infancia es el momento en que el contexto externo afecta más el desarrollo de nuestro cerebro. Las aportaciones que recibimos de donde crecemos, de las personas con las que estamos, etc., tienen un gran efecto en nuestra mente, afectando su salud y su potencial futuro.

Hoy en día hay muchas investigaciones científicas sobre este tema. Uno de ellos, Naturaleza y neurodesarrollo: diferencias en el volumen cerebral por exposición residencial al verdor, ayudó a descubrir que nuestros cerebros cambian positivamente cuando estamos inmersos en un mundo natural y verde.

El estudio involucró unos 263 niños de entre 7 y 9 años y los investigadores hicieron un seguimiento de los cambios en la estructura cerebral en función de su exposición a la vegetación. En otras palabras, cuanto más un niño está expuesto a la naturaleza, más se desarrolla su zona cognitiva.

Un entorno más verde estimula nuestras capacidades cognitivas

Pero, como llegaron a estos resultados?

En primer lugar, los investigadores definieron un índice deexposición verde permitiendo cuantificar la vegetación natural (cantidad de árboles, parques, bosques, etc.) en la zona donde vive cada niño.

Después hicieron una resonancia magnética con cada niño para ver el tamaño de sus áreas cerebrales.

Finalmente, probaron las habilidades cognitivas de estos niños mediante una prueba informática. La combinación de todos estos datos permitió a los investigadores descubrir cómo entorno verde podría afectar el cerebro de estos niños.

Gracias a este estudio, se pudo rastrear los cambios en la estructura del cerebro de los niños en relación con la cantidad de verde al que estaban expuestos. Los resultados son claros: los niños más cercanos a la naturaleza mostraron una mejor capacidad cerebral. Sin embargo, el mecanismo completo por el que se produce este cambio aún no está claro.

Evidentemente, hay otros factores ambientales, como la familia, la interacción con los padres, etc. – que puede haber afectado el desarrollo cerebral de los niños, pero estos factores no se tuvieron en cuenta en el estudio, que sólo examinó la cantidad de vegetación.
Otra limitación de la investigación es que no hay ninguna medida de la calidad de los espacios verdes, lo que significa que no hay diferencia entre un hermoso parque urbano y un parque verde abandonado, o entre un parque infantil florido y una plaza llena de malas hierbas.

Sin embargo, la investigación ha puesto de manifiesto las ventajas de vivir cerca de la naturaleza. El autor del estudio – Nicole vendedora – nos recuerda:

Es necesaria una conexión psicofísica con la naturaleza en una zona urbanizada como la nuestra, donde cada vez hay más niños que viven lejos de los espacios verdes y están expuestos a la contaminación atmosférica, el ruido y otros factores que pueden comprometer el desarrollo saludable de sus hijos.

Los 3 pasos para mejorar su bienestar y el contacto con la naturaleza

Según la investigación, es fundamental acercar el verde a la vida de las personas, ya desde la infancia. Pero como? Aquí tiene 3 estrategias básicas:

  1. Ciudades más ecológicas

La mayoría de la población mundial vive en las ciudades (en 2050, la población urbana alcanzará los 6.000 millones de habitantes!) Y, por tanto, debe ser más ecológica, con parques infantiles, parques y árboles accesibles para todos.

Además de hacer más bella la ciudad, los árboles tienen un efecto positivo sobre nuestra salud y mejoran la calidad del aire que respiramos. Los árboles, durante la fotosíntesis, almacenan carbono. También juegan un papel en la lucha contra la contaminación mediante la fijación de productos químicos del aire.

2. Árboles y aire limpio (en casa también)

La calidad del aire interior es importante para nuestra salud. El tiempo que pasamos en casa o en la oficina es importante, sobre todo en las zonas urbanas.

El aire nos permite oxigenar nuestra sangre y nuestra mente. Pero a menudo subestimamos la importancia de un aire saludable dentro de nuestras casas. El polvo, los aerosoles, los productos de limpieza, las emisiones de cocción y el humo pueden convertir nuestro hogar en una gran mezcla de sustancias tóxicas.

Gracias a las plantas, puede solucionar este problema. Hay muchos tipos y serán de gran ayuda para purificar su hogar. Algunas plantas fijan el benceno, otros el monóxido de carbono, otros el formaldehído. Mezclar para obtener más eficiencia.

3. Caminar por la naturaleza

Otra gran manera de acercarse a la naturaleza haciendo algo bueno para nuestro cerebro (y no sólo por eso) es caminar por el bosque. Una actividad lúdica y saludable que nos ayuda a alejarnos de la contaminación urbana. Los beneficios son enormes y no supone un gran esfuerzo llegar.

Ir de vacaciones en la montaña es la mejor manera de experimentar esta sensación de felicidad y fuga que nos aporta tantas ventajas.

Algunos sitios son capaces de darnos energía regenerativa, que es muy difícil de encontrar en la ciudad. Menos estrés, mejor sueño y más concentración son ventajas preciosos que sólo un entorno tranquilo puede reforzar.

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