En los últimos tiempos la atención hacia los campos electromagnéticos ha crecido cada vez más: ahora estamos rodeados por ellos y por lo tanto es normal preguntarse si son malos para nuestra salud . Como veremos en breve, un campo electromagnético está formado por un campo eléctrico y un campo magnético y se propaga en el aire a través de ondas electromagnéticas. Por lo tanto, estamos perpetuamente rodeados por estas ondas: basta con pensar que son emitidas por muchos dispositivos cotidianos, incluyendo teléfonos inteligentes, tabletas, hornos microondas, ordenadores, televisores y así sucesivamente.

Hoy en día, la investigación científica sobre la influencia de los campos electromagnéticos en la salud humana está todavía en la etapa de definición. Todavía es objeto de numerosos estudios, por lo que la información que tenemos hoy en día puede ser incompleta. Sin embargo, es importante saber cuáles son los efectos de los campos electromagnéticos porque estamos expuestos a ellos todos los días y en prácticamente cualquier contexto.

Definición de los campos electromagnéticos: ¿qué son?

Los campos electromagnéticos son campos tensores que consisten en una combinación de un campo eléctrico y un campo magnético, que se propagan en el aire en forma de ondas electromagnéticas. Cada campo electromagnético se caracteriza por dos factores fundamentales: la intensidad y la frecuencia de las ondas transmitidas. Son estas dos variables las que pueden ayudarnos a entender cuáles son los campos electromagnéticos más peligrosos y cuáles son insignificantes en términos de su efecto sobre la salud humana.

Intensidad y frecuencia de los campos electromagnéticos

La intensidad de un campo electromagnético corresponde a la amplitud de la onda producida, mientras que la frecuencia corresponde al número de oscilaciones por segundo. Estos dos parámetros varían según la fuente y el vector , pero son fundamentales porque nos permiten distinguir los campos electromagnéticos potencialmente dañinos de los inofensivos para nuestra salud.

Efectos de los campos electromagnéticos sobre la salud

Para evaluar los efectos de los campos electromagnéticos en la salud humana, debemos distinguir los diferentes niveles de frecuencia de las ondas producidas:

Campos electromagnéticos de baja frecuencia

Los campos de baja frecuencia no exceden los 300 Hertz y son producidos por aparatos eléctricos que se encuentran comúnmente en cualquier hogar.

Campos de baja frecuencia

Los campos de baja frecuencia no exceden los 300 Hertz y son producidos por aparatos eléctricos en todos los hogares. Actualmente, la OMS ha declarado que no hay pruebas científicas de los efectos sobre la salud debidos a la exposición a campos electromagnéticos de baja frecuencia. Sin embargo, algunos individuos han experimentado síntomas como dolor de cabeza, náuseas, fatiga, pérdida de la libido. Sin embargo, estas manifestaciones podrían depender de otros factores ambientales y/o fisiológicos.

Campos de frecuencia intermedia

Los rangos de frecuencia intermedios son aquellos entre 300 Hertz y 10 Mega Hertz. No hay pruebas científicas de que sean peligrosas para la salud a largo plazo.

Campos de radiofrecuencia

Los campos de radiofrecuencia (microondas) son generados por radios, televisiones, ordenadores, antenas telefónicas, hornos de microondas y así sucesivamente. Las frecuencias de estos campos electromagnéticos están entre 10 Mega Hertz y 30 Giga Hertz. Incluso estos campos sólo son capaces de penetrar en el cuerpo hasta cierta profundidad y no parecen tener efectos a largo plazo en la salud humana.

Los campos electromagnéticos y el cáncer

Recientemente se están llevando a cabo muchas investigaciones sobre los efectos a largo plazo de los campos electromagnéticos en la salud humana y, en particular, sobre su potencial para causar cáncer. Sin embargo, las pruebas científicas hasta la fecha siguen siendo inútiles y de poca importancia.

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