El amarillis es una planta bulbosa nativa de Sudáfrica , que produce hermosas flores de varios colores y que a menudo se utiliza para decorar la casa. De hecho, debido a su naturaleza, el amarillis se presta perfectamente a un cultivo en maceta y es perfecto porque sigue dando flores también durante el invierno. Hay 4 especies diferentes de amarilis, aunque la más común es la belladona, pero en todos los casos se trata de una planta que puede dar gran satisfacción.

Al igual que la poinsettia, el amarillis también es una planta que se presta a los adornos navideños: su floración a menudo se ve forzada fuera de su ciclo natural.

Amarillis: apariencia y características

La amarilis es una planta originaria de Sudáfrica, importada a Europa en el año 600. En nuestra Península crece espontáneamente en las regiones del sur de Italia , donde el clima se caracteriza por veranos secos e inviernos lluviosos. Esta planta bulbosa suele alcanzar una altura de unos 70 cm y produce hermosas flores muy parecidas a los lirios, de varios colores desde el blanco al rosa más o menos oscuro. En cada tallo crecen de 8 a 16 flores y éstas tienen un intenso e inconfundible aroma.

Amaryllis y Hippeastrum: las diferencias

El amarillo se confunde a menudo con el hippeastrum, una planta muy similar que se puede distinguir para algunos detalles. Las flores, de hecho, a diferencia de las de amarillis, son más grandes, no huelen y son mucho más radiantes: 4 por tallo. Pueden tener diferentes colores: desde el blanco al púrpura, pero también el amarillo y el rojo oscuro.

Amarillis: cuidado y floración

El Amarillis es una planta muy apreciada, que puede cultivarse tanto en tierra firme como en macetas , de modo que puede tener una floración exuberante en los meses de otoño. Como hemos mencionado, también es posible forzar la floración del amarillo para producir sus flores también durante el período de Navidad. El Amarilo florece desde finales de la primavera hasta finales del otoño dependiendo de la variedad y la belleza es que las flores cortadas de esta planta sobreviven varios días si se ponen en una maceta con agua.

Cuando se cultiva en macetas, la planta debe colocarse en un lugar luminoso pero no en contacto directo con los rayos del sol. El Amarillo le teme mucho al frío y a la humedad, por lo que si lo mantenemos en el interior desde el otoño podemos seguir cultivándolo con tranquilidad porque encuentra condiciones ideales en el interior. El suelo debe ser rico en sustancias orgánicas y bien drenado con guijarros o arena.

En cuanto al riego , éste debe ser abundante y frecuente durante todo el período de floración. Sin embargo, siempre preste mucha atención al platillo, porque si se forma un estancamiento, la planta podría morir rápidamente. Por el contrario, una vez que el amarillo está casi tocado, el riego debe ser detenido completamente, hasta la siguiente temporada vegetativa.

Amarillo: una hermosa flor cortada

El Amarillo se da a menudo como flor cortada y esto es porque, como hemos mencionado, tiene una buena resistencia. Para que dure más tiempo sólo hay que ponerlo en un jarrón con agua y tener cuidado de cambiarlo todos los días para que esté siempre fresco.

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